El guión de cine y los prejuicios 1

Mi intención es definir en qué consiste un guión de cine, comparándolo con otro tipo de textos, fundamentalmente los considerados literarios, como las novelas y los cuentos. Intentaré responder a la pregunta: ¿se puede considerar que un guión es un texto literario? Y, si no es un texto literario, ¿entonces qué es?

Intentaré hacerlo desde una perspectiva diferente a la habitual, aproximándome a la naturaleza del guión a partir de un breve análisis de los prejuicios. Será casi una defensa de los prejuicios, tanto desde el punto de vista del espectador como del guionista.

Yo soy libre, vosotros no

Cuando tomamos una decisión solemos pensar que tenemos buenas razones para ello, que lo hacemos de manera racional.

Pero cuando se trata de las acciones de los demás, pensamos que las llevan a cabo porque han sido influidos por una campaña publicitaria, o porque siguen una moda. A no ser que hagan lo mismo que nosotros, porque entonces sí que nos parecen bastante racionales y razonables.

Del mismo modo, los aficionados a cada tipo de cine (o de televisión) creen que les gusta ese tipo de cine porque usan su libre albedrío y deciden por sí mismos, pero que los que prefieren otro tipo de cine lo hacen siguiendo modas.

También los guionistas solemos pensar que escribimos los guiones que nosotros hemos decidido escribir. Admitimos que seguimos directrices ajenas cuando tenemos que trabajar para ganarnos la vida y no nos queda más remedio, por ejemplo cuando nos contrata una productora de televisión y nos encarga el guión de una serie “a la española”, a pesar de que nosotros preferíamos escribir una como las americanas.

Eso es lo que nos gusta pensar, que tenemos nuestros propios gustos nacidos de nuestra voluntad. Sin embargo, lo cierto es que somos mucho más influidos de lo que nos gustaría reconocer por nuestra época, por lo que nos rodea y por un montón de prejuicios.

Los prejuicios

El problema de los prejuicios es que quien los tiene tampoco es consciente de que los tiene. Son los demás quienes piensan que la actitud de Fulano o sus ideas se basan en prejuicios. Fulano no tiene ningún problema, sino que vive feliz y satisfecho con sus ideas (que él no considera prejuicios).

Los prejuicios para el espectador de cine y para el guionista suelen nacer de manera inadvertida: son códigos aprendidos sin que nos demos cuenta de ello.

Después veremos algunos de estos códigos aprendidos, algunas de estas normas de las que no somos conscientes, pero que determinan que una película, casi de entrada, sin más examen previo, nos guste o no.

Pero antes pondré algunos ejemplos sencillos relacionados con el cambio del lenguaje cinematográfico, que muestran como esa apreciación aparentemente espontánea (“desprejuiciada”) del espectador de cine ha variado con el tiempo.

Evolución del lenguaje cinematográfico

Pensemos en el cine mudo. Hoy en día, a la mayoría de la gente el cine mudo le aburre. Hay que estar muy interesado en el cine y su historia para querer ver películas mudas. Si se estrenase una película muda , sería difícil que llenara los cines. Sería difícil que se llenara un solo cine.

El último director comercial que logró estrenar una película muda fue probablemente Mel Brooks, el director de El jovencito Frankenstein y también creador de El superagente 86.

Mel Brooks hizo Silent Movie, una película muda, o mejor dicho, sin diálogo, porque la película tenía una poderosa banda sonora que marcaba el ritmo.

Tal vez sea la película de Mel Brooks que menos éxito tuvo y los que la fueron a ver lo hicieron porque en la película aparecían los actores más famosos del momento, desde Paul Newman a Burt Reynolds o Liza Minnelli, interpretándose a sí mismos, o porque les llamó la atención una locura semejante… Tal vez por eso en España la tradujeron no como Película silenciosa o Película muda, sino como “La última locura de Mel Brooks”.

Códigos de la verosimilitud: sonido extradiegético

Por cierto, creo que es en esta película donde Mel Brooks muestra precisamente uno de esos códigos del cine que aceptamos a pesar de ser absurdos e inverosímiles, como la típica escena de Lawrence de Arabia en la que Peter O’Toole va sólo por el desierto y, sin embargo, suena una orquesta. ¿Dónde está la orquesta? Es lo que se llama sonido extradiegético o desde fuera de la acción.

Diegético: sonido justificado por la acción, por lo que pasa en la película (una muchacha conecta la radio y escuchamos un foxtrot, o un militar americano da al play de un radio cassete antes de bombardear un poblado vietnamita)

Extradiegético: sonido no justificado por la acción. Suena una orquesta en medio del desierto; se escucha el sonido de los proyectiles en un combate entre naves galácticas (en el espacio vacío no se trasmite el sonido). El segundo ejemplo, más que ser un caso de sonido extradiegético es un ejemplo de falsedad metafísica: el sonido de los proyectiles es el sonido que tendrían los proyectiles si nos saltamos las leyes de la física.

Brooks hace una escena similar con alguien, creo que Marty Feldman, caminando por el desierto, y suena también una orquesta. Entonces la cámara se mueve hacia un lado y allí, en medio del desierto, descubrimos a una orquesta entera tocando.

No sé si en Silent Movie sucede eso que he contado, pero Brooks hace un chiste similar en Alta ansiedad y otro en Sillas de montar calientes (Blazing Saddles), poco después de que nombren sherif a un condenado a la horca:

http://www.youtube.com/watch?v=N2xYaL_Mheg

La escena es mucho más razonable que las habituales, con Count Basie en persona dirigiendo la orquesta que acompaña a la cabalgata del sheriff, pero el espectador no lo acepta como verosimil, mientras que sí se lo parece el que suene una orquesta o un violín o una guitarra en cualquier lugar.

Curiosamente, eso tal vez sea una herencia del cine mudo. Como las películas se proyectaban acompañadas por un pianista o una orquesta, el espectador se acostumbró a esa música, que entonces no le parecía irrazonable: ¿acaso no estaba allí mismo, en el cine, la orquesta?

Por cierto, yo suelo bromear diciendo que cualquier cosa que existe en el cine ya fue inventada en la época del cine mudo… excepto el sonido. Pero lo cierto es que también el sonido fue inventado por el cine mudo y se usaba casi exactamente como se usa hoy en las películas sonoras. Pero ese es otro asunto que no trataré aquí.

En cualquier caso, estamos tan acostumbrados a que suene música en el cine, sea cual sea la escena, que ni siquiera nos llama la atención: es un código aprendido y ya interiorizado.

Pero, volvamos al cine mudo como tal.

Continuará…

En Las paradojas del guionista pongo otros ejemplos de parodias y usos raros del sonido extradiegético, como el intento (frustrado) de Buñuel en Los olvidados.

Acerca de Daniel Tubau

Daniel Tubau, autor de El espectador es el protagonista, No tan elemental: cómo ser Sherlock Holmes, Recuerdos de la era analógica, Elogio de la infidelidad, El guión del siglo 21, Las paradojas del guionista y Nada es lo que es, el problema de la identidad neuerneuer@gmail.com
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